Aumentar la fe y mantener el rumbo

    Aumentar la fe y mantener el rumbo
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    Las adversidades y las pruebas a las que nos enfrentamos pueden debilitar nuestra fe y hasta hacer que algunos la pierdan. La hermana Patricia Pinegar, cuando era consejera en la Presidencia General de las Mujeres Jóvenes, dijo: “Elegir aumentar nuestra fe en el Salvador no es cosa fácil, requiere trabajo; pero los sentimientos de paz, gozo y amor que sentimos, bien valen la pena”1.

    Aumentar la fe en el Padre Celestial y en Su Hijo Jesucristo, no obstante los desafíos, es el propósito de todos los que deseamos “[hallarnos] en este estrecho y angosto camino que conduce a la vida eterna”2. Porque “no hay otro camino, ni nombre dado debajo del cielo por el cual el hombre pueda salvarse en el reino de Dios”3.

    El élder Carlos Asay de los Setenta dijo: “Sea usted quien sea, viva donde viva y pese a lo que haga, le saldrán dificultades al paso, puesto que esta vida es de prueba. No obstante, usted debe ‘mantenerse en el rumbo exacto’ si desea obtener la felicidad en esta vida y llegar a puerto seguro en la existencia venidera. No hay desviación insignificante del camino recto. Un solo grado fuera de la latitud al principio se convierte en muchos grados fuera del rumbo fijado al final ”4.

    Este principio de “mantenerse en el rumbo exacto” lo aprendí siendo muy joven. Después de graduarme como mecánico aeronáutico en las Fuerzas Armadas, realicé una especialización en helicópteros. Anhelaba el momento en que se me diera la oportunidad de realizar un vuelo como mecánico de a bordo. ¡La sensación de vuelo vertical es indescriptible! Volar como un pájaro suspendido en el aire no tiene comparación.

    En uno de esos vuelos me ubiqué en el asiento del copiloto. De repente y de forma inesperada el piloto soltó los comandos dejando la conducción del helicóptero en mis manos. Ya no había tiempo para repasar la teoría aprendida durante años de escuela. Había que actuar. Me concentré en mantener la estabilidad y lo logré. Sin embargo, después de unos minutos el piloto me dijo: “Si seguimos así, se terminará el combustible antes de llegar'. 

    ¡Enfocado sólo en la estabilidad, yo no había tenido en cuenta mantenerme en el rumbo exacto! Entonces dirigí mi atención al tablero de instrumentos que muestran la altitud, el combustible, la velocidad, especialmente al que indica el rumbo. Hice las correcciones necesarias y así llegamos a destino con suficiente combustible. 

    Reflexionando después sobre esta experiencia, aprendí que en el viaje de regreso a nuestro Padre Celestial es importante mantener no sólo la estabilidad, sino también el rumbo exacto sin desviarse del camino trazado por el Señor.











    Testifico que las prioridades recibidas de nuestros hermanos son la mejor ayuda para mantener la estabilidad y el rumbo exacto. Estas son: la observancia del día de reposo en la Iglesia y en nuestro hogar, la autosuficiencia tanto espiritual como temporal y el disfrutar de las bendiciones del Templo5. Tenemos la promesa de que de esta manera nuestra fe en el Padre Celestial y Jesucristo aumentará y con ella, la fortaleza para vencer las dificultades de la vida diaria, a la vez que recibiremos todas las ordenanzas salvadoras y los convenios que nos habilitarán al final del camino para entrar en Su presencia. 

    Notas:
    (1) Reunión General de Mujeres Jóvenes marzo 1994
    (2) 2 Nefi 31:18
    (3) 2 Nefi 31:21
    (4) Conferencia General abril 1996
    (5) Plan del Área Sudamérica Sur 2016

    Notas: